Capítulo I – Tres

6 noviembre 2007

Todos bajaron junto al capitán. Todos menos Cloud, que se quedó con Tifa arriba.
Se sentó en la barra y empezó a juguetear con un vaso que era de otro cliente antes de que Barret lo echara. Tifa se acercó.

-¿Te preparo algo?
-No, gracias.
-¿Estás cansado?
-¿Bromeas? Ni siquiera se le puede llamar trabajo duro a lo de hoy – lo decía realmente en serio. En algunas misiones con SOLDADO había tenido que enfrentarse con bestias realmente temibles.
-Oye, Cloud… ¿por qué no te unes a nosotros?
-Lo siento, Tifa, yo no creo en vuestros ideales, sólo en el dinero. Le dejo la salvación del planeta a Barret – Cloud hablaba en tono jocoso – en cuanto cobre me largo de aquí.

Se levantó y se puso delante de la máquina dispuesto a activar el ascensor.

-Cloud… – dijo Tifa casi en voz baja – ¿Estás bien?

Cloud esbozó una sonrisa y ladeó la cabeza. Activó el ascensor y bajó.

Todos hablaban de la misión de hoy como si hubieran destruido el imperio de Shin Ra de un plumazo. Nada más lejos de la realidad. Si Cloud hubiera sido más expresivo se hubiera llevado las manos a la cabeza. Pero él siempre estaba callado y de brazos cruzados, observando.

-Oye, soldado de todos los tiempos, ¿Nos hemos enfrentado a alguien de SOLDADO hoy? – le dijo Barret en un tono algo distendido, se notaba que la alegría le embriagaba esa noche.
-No.
-Pareces muy convencido.
-Si nos hubiéramos enfrentado a alguien de SOLDADO hoy, seguramente no estarías ahí sentado celebrando la victoria.
-Vaya, no te creas mejor sólo porque estuviste en Shin Ra. Apuesto a que les echas de menos – Barret estaba probando a Cloud.
-De ninguna manera. No me malinterpretes, pero Shin Ra, SOLDADO, Avalancha… todos me dan igual – en el fondo sabía que aquello no era cierto, se estaba cansando de aquella conversación – me voy arriba, quiero hablar de mi dinero.

Subió al primer piso y se dirigió hacia la salida. Tifa le pidió que esperara un poco y en ese momento subió Barret, que le lanzó su sueldo a los pies, con desprecio. Cloud se agachó y recogió el dinero.

-Bien, ve preparándote porque la siguiente misión la haré por 3000.
-¡Tres mil! ¿Quién demonios te crees que eres? – Barret sabía que incluso ese dineral era una ganga por tener a un ex-SOLDADO de primera clase en Avalancha. No obstante odiaba a Cloud y su soberbia le irritaba sobremanera.
-Si no estás de acuerdo me marcharé.
-Cloud, espera… – dijo Tifa. Hablaba con Barret al oído. Tras discutir algo en voz baja Tifa miró a Cloud sonriendo – estoy segura de que la hará por dos mil… gracias Cloud.

Cloud no pudo replicar. En realidad no le venía de mil guiles y Tifa era una buena amiga. Si no fuera por ella seguramente no estaría perdiendo el tiempo con Avalancha.

Se fueron a dormir.
Jesse pasó la noche frente al ordenador. De vez en cuando miraba a Cloud.

-¿No duermes?
-En realidad nunca he podido dormir demasiado.

Lo que le pasaba a Cloud es que prefería seguir despierto a tener el mismo sueño de todas las noches. No quería volver a vivir lo que ocurrió aquel día, cinco años atrás. Era inevitable.

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