Capítulo V – Tres

7 noviembre 2007

Se internaron en el edificio por las escaleras traseras. Empezaron a subir escaleras rápidamente. El lugar estaba iluminado a duras penas. El polvo hacía toser a Tifa.
Barret empezó a contar los escalones que subía. Pensó que así la interminable marcha se haría más amena. Paró de contar tras perder la cuenta varias veces sobre el 500.

– ¡Parad, maldita sea! – Barret respiraba como podía – No… puedo dar… ni un paso más.
– ¿Quieres descansar un minuto? – le dijo Cloud mientras miraba hacia arriba.
– Por lo que más quieras… sí – Barret se sentó.

Cloud estaba apoyado contra la pared. No parecía estar cansado. Tifa y Barret estaban sentados, respirando grandes bocanadas de aire. No sabían cuantas plantas habían subido, pero sabían que aun les quedaban muchas más por subir.
De pronto oyeron voces a lo lejos. Todos se pusieron en guardia y fueron con Cloud. Intentaron no respirar para poder escuchar lo que decían.

– ¡Serán guarros! Si lo limpiaran más a menudo no tendrían por qué llamarnos para sacar toda esta mierda.
– Pero pagan bien. Shin Ra siempre paga bien, así que al trabajo.
– ¿Empezamos por abajo?
– Será mejor que sí. Nos va a llevar semanas limpiar 62 plantas.

Las voces se acercaban.

– ¿Habéis oído? Es un equipo de limpieza – susurró Tifa.
– Matémosles. Aquí no hay nadie – dijo Barret.
– Han dicho 62 plantas. Les han dado acceso a la planta 62. Tienen que tener una tarjeta llave – dijo Cloud sin poder creer la suerte que tenían.
– Matémosles y cojamos las tarjetas – Barret ya preparaba su arma.
– No podemos hacer ruido. Guarda tu arma – Cloud le puso la mano en el antebrazo para que bajara el arma – Tifa, creo que eres la mejor para esto.
– Está bien. No te defraudaré.
– Lo sé.

Tifa se avanzó. Subió un par de rellanos más y esperó a que los hombres de la limpieza bajaran. Ahora los oía claramente. Eran tres. No le supondrían gran problema.
Cuando los tuvo a la vista corrió hacia ellos. Los hombres se quedaron estupefactos.
Antes de que pudieran preguntar nada Tifa le había atestado un puñetazo en el pecho al primero con su puño americano. Acto seguido una patada trasera en la cabeza dejó fuera de combate al segundo. El tercero estaba temblando.

– No me mates por favor…
– Lo siento – dijo Tifa antes de romperle el cuello.

Los otros dos subieron a reunirse con ella.

– Bien, supongo que sabéis qué toca ahora, ¿no? – dijo Cloud con una sonrisa en la cara.
– Creí que no lo ibas a decir nunca. Entremos y matémosles a todos.
– Eh… creo que Cloud se refiere a los trajes de los trabajadores – dijo Tifa cogiendo el traje del más delgado.
– Nos convertiremos en un equipo de limpieza. Debemos limpiar la planta 62. ¿Correcto?

Los dos asintieron. Se vistieron con el mono marrón de trabajo y cogieron todos los bártulos. Cloud ocultó como pudo su espadón dentro del mono y en el mango colocó un cubo azul que llevaban encima los trabajadores. Todos cogieron los mochos, los trapos y los productos de limpieza marca Shin Ra.

Subieron y subieron por aquellas escaleras sucias y oscuras. La planta 60 parecía no llegar nunca. Oyeron unos gritos que provenían de la parte interior de la planta en que se encontraban.

– ¡Maldita sea! ¿Cuántas veces te he de decir que no quiero azúcar en el café?

Algún jefe de alguna subempresa de Shin Ra se quejaba.
Siguieron subiendo. Las escaleras no acababan nunca. Cloud se preguntaba cuál sería el próximo movimiento de Shin Ra. Si realmente creían haber acabado con ellos no esperarían un ataque al mismo cuartel general. “Una anciana…”. Tenía ganas de ver a Aerith para hablar de su naturaleza Anciana. Quizá podría explicarle algo que pudiera esclarecer lo que le pasó a Sephiroth.

Al fin llegaron a la planta 59. Entraron por la puerta, intentando que no se notase que era la primera vez que visitaban aquel lugar. Se dirigieron a las escaleras que dirigían a la planta 60. Dos guardias de élite guardaban la entrada.

– Identificación.
– Somos el equipo de limpieza. Tenemos que limpiar las plantas 61 y 62 – Cloud le enseñó la tarjeta llave 62.
– Un momento – el guardia hablaba por un aparato que tenía en la muñeca – Correcto. Pueden pasar. No entren en ninguna habitación.

Les abrieron paso. Subieron hasta la planta 62 colocando en cada planta la tarjeta llave que habían robado en las cerraduras.
Entraron a una planta completamente enmoquetada. Caminaban por los pasillos. En las puertas podía leerse “Documentación sobre programas espaciales Shin Ra S.A.”, “Planos y proyectos de la ciudad de Midgar”, “Materia. Uso y manejo para la guerra”…

– Son las bibliotecas de Shin Ra. La mayoría de libros que hay aquí contienen información comprometida.
– Saquémoslos a la luz – dijo Barret que ya se veía como un héroe en Midgar.
– No es una buena idea – Cloud señaló con la cabeza una cámara.

Por último encontraron una habitación diferente a todas. En ella ponía: “Despacho Sr.Dominó”.

– Es el depacho del alcalde. Voy a entrar.
– Nos han dicho que no entráramos a ninguna parte.
– No tenemos otra forma de avanzar.

Cloud entró en el despacho. Dominó se quedó algo sorprendido. No estaba acostumbrado a recibir visitas.

– … ¿Quería algo?
– Vengo a matar a los culpables de todo lo que ha pasado hoy.
– ¡Hey, hey! – el alcalde se acaloró – Yo no he tenido nada que ver, lo juro. ¿Cómo has llegado hasta aquí?
– Sé que usted no ha tenido nada que ver, alcalde. Le pido su ayuda.
– Lo siento, pero no puedo hacerlo. Me matarían.
– No si les mato yo a ellos primero.
– Estás chiflado.
– Alcalde, haga algo por su ciudad por una vez en su vida. Sentarse aquí y atiborrarse de pastelitos no ayuda a la gente que vive en los suburbios. ¿No está harto de que Shin Ra haga todo lo que le apetece? Usted es el alcalde.
– El alcalde… qué valor tiene ser alcalde en un mundo gobernado por la tiranía del monopolio de Shin Ra – unas lágrimas asomaron en los ojos de Dominó – ¿Quién eres?
– Soy Cloud Strife, ex-SOLDADO.
– ¿Un miembro de SOLDADO contra Shin Ra? No puedo creerlo – el alcalde meditó unos segundos – Está bien. Te daré la tarjeta 65. No tengo acceso más allá… y eso que soy el alcalde de esta ciudad. Me tienen aquí como a un vulgar bibliotecario. Es indignante. Ojalá seas capaz de hacer lo que dices, muchacho – le dio su tarjeta – Nunca digas de donde la sacaste si te pillan. Buena suerte.
– Gracias alcalde. Sabía que usted no era como ellos.

El alcalde se sintió mejor ese día. Quizá era lo único bueno que había hecho por Midgar en toda su vida.

Anuncios

4 comentarios to “Capítulo V – Tres”

  1. Zipo said

    Hola tuseeketh,
    Como te dije estoy leyendo tu novela, pero e encontrado algo en el capitulo que me a llamado mucho la atención, ¿De verdad crees que Tifa partiría el cuello a sangre fría a un empleado de mantenimiento que no tiene nada que ver con Shin Ra?. No se es algo que me a costado mucho imaginar, aunque claro, eres libre de escribirlo como quieras, solamante me gustaría que me dieses tu opinión sobre esto.
    Saludos

  2. tuseeketh said

    Hola Zipo,

    no eres el primero que lo comenta, y creo que todos tenéis razón. Hace mucho tiempo que tengo esta parte marcada para modificarla. Quiero reescribirlo de forma más original.

    Creo que en su momento le di muchas vueltas a cómo solucionar el problema del espadón de Cloud y el brazo-arma de Barret. En el juego este tema se trata con mucha felicidad, y las armas simplemente desaparecen cuando conviene. Pero esto es una novela, y lógicamente no pueden obviarse este tipo de cosas.

    Me sobrevino la idea del equipo de limpieza. Me emocioné tanto al tener solucionado el problema de las armas que no me detuve lo suficiente en pensar en el cómo. Pero tranquilo, que esta parte cambiará en la versión final.

    Gracias por el apunte.

    • Zipo said

      jajajaja, lo que dices es totalmente razonable, en el juego todo era felicidad, si te mataban te absorbía un vórtice rojo mágico, y curiosamente solo podía morir alguien importante en las secuencias de vídeo, normal que le dieras tantas vueltas. Pero aun así esta todo muy bien adaptado, sobretodo el temas de las peleas, algo REAL, no como el rpg del juego. Sigue asi maquina, y tengo unas pequeñas preguntas sobre el tema de la voz de Cloud y alguna que otra cosa mas, que por culpa de la traduccion del juego nunca e sido capaz de entender, pero ya cuando acabe de leer.
      Saludos

      • tuseeketh said

        Sí, es que hacer videojuegos no es escribir novelas. Es normal, y por eso hay que bajar algunas cosas a la realidad antes de seguir escribiendo.

        Puedes escribirme por correo si quieres también y preguntar todo lo que quieras, o simplemente por charlar (soy tuseeketh en gmail.com).

        ¡Saludos!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: